jueves, 20 de octubre de 2011

¿Cómo hacer para decir adiós? Es todo un desafío. ¿Por qué me quedo aquí tan solo viéndote partir? Esta noche levanto mi mirada al cielo y me resigno al adiós. Aunque duela y me cueste aceptarlo, ya no estás conmigo.
Cuando me marche y te deje sabrás entonces todo lo que me importaste.Me iré llorando, sintiendo un profundo  dolor, pero dejaré mis huellas para que cuando te decidas, puedas ir tras de mí y así unirnos de nuevo.
Hoy escribo esta carta con tinta de olvido. Con mis lágrimas se opacan los recuerdos del pasado, todo lo bueno que vivimos. Tu mirada sigue en mi cabeza, pero sólo es un sueño. Ya no soy real, ya no estoy aquí.
El tiempo retomó su ritmo, pero mi corazón lo perdió. Escucho la triste melodía, reviso innumerables fotografías y bebo el amargo néctar de tu olvido. Y con lágrimas de sal en mis ojos te veo cada vez más lejos. Ya no vale nada luchar por detenerte. Sólo me queda reposar en mis pensamientos más profundos; irónicamente estás ahí. Qué difícil será olvidarte...

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