jueves, 10 de noviembre de 2011

- ¿En qué piensas?
+ En nada.
- ¿Nada? Si no pensaras en nada, no hubiésemos estado cinco minutos en silencio, yo mirándote y tú sin darte cuenta, pensativa con la mirada perdida.
+ ¿Por qué lo dices?
- Lo digo porque puedo ver a través de tus ojos, conozco tus miradas.
+ ¿Qué ves en ellos?
-Veo que hay algo que te preocupa y sé que es algo sobre nosotros. Tienes miedo de perderme, te dejas llevar por los celos y los malos pensamientos. Tienes mil dudas en tu interior y por mucho que buscas no encuentras respuesta alguna, estás ya desesperada. Siento que hay algo dentro de ti que no dejas salir. Te apetece gritar, escaparte a un lugar donde nadie te vea y gritar a los cuatro vientos todo lo que te desespera. Quieres llorar, limpiar todo tu interior del dolor que llevas dentro. Sé que parte de ese dolor lo produzco yo, y lo siento. Los demás no pueden verlo, pero yo sí. Yo sí veo en lo profundo de tu ser. Sé como te sientes y siento impotencia por no poder ayudarte
.+ ¿Qué ves…?
- Ahora mismo veo una persona que hasta hace poco se sentía vacía, puede que ahora te sientas mejor porque crees que encontraste al amor de tu vida pero no es así. Veo que esa persona crea una barrera ante los demás, pero cada día llora amargamente y aún así sigue adelante aunque tenga ganas de darlo todo por perdido, echarse en el suelo y dejar que pase el tiempo. Veo un sentimiento de culpa por preocupar a los demás, veo que necesita ayuda, me necesita, inconscientemente me pide ayuda y al darse cuenta, se siente mal por necesitarme. Pero lo que no sabe esa persona, es que por muy mal que estén las cosas yo estaré ahí, curando sus heridas, secando sus lágrimas, ofreciéndole un hombro para llorar, apoyándola cuando más la odie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario