- ¿Lo has olvidado?+ Sí. No. No sé...
- Explicate
+ Sí, quiero olvidarlo. No, aún no lo conseguí. No sé como hacerlo. Quiero olvidarle a él y a los buenos recuerdos, que son los que más duelen, acabar por no recordar su nombre, ni su risa, ni la forma de sus ojos ni lo suave de sus labios. Ya no siento esas mariposas golpeando en el estómago, pero sé que hasta que él no desaparezca por completo de mi vida no habrá posibilidad de que otro las produzca. Siento la necesidad de saber cómo está, de volver a hablar con él, de volverlo a ver. Echo de menos cuando la noche se nos hacía corta para hablar, cuando ninguno de los dos dejaba que se acabara la conversación. Sólo quedaba el cariño, no se le podía llamar amor. El amor suele ser mutuo Lo único que tengo claro es que sabré cuando llegue el momento en el que ya no sienta nada por él.
- ¿Crees que es tu primer amor?
+ Sí, se le puede llamar así. Es ese amor loco, doloroso, fuerte, joven, inconsciente,... Ese por el que al principio lloras desconsoladamente y piensas que jamás podrás levantar cabeza, ese que te hace sentir muerta por dentro, ese que te hace ir como un alma en pena a cada lado. Ese al que te acostumbras a vivir soportándolo a tus espaldas. Y sé que no lo voy a borrar de mi pasado, tampoco es que quiera. Pero también sé que aprenderé de él y por muy mal que haya acabado, me quedan los preciosos momentos que vivimos juntos y que muy pocos podrían llegar a vivir.
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