Yo lo amé, y era de otra, que también lo quería.Perdónalo, porque la culpa es mía.
Fue un pecado quererlo, y, sin embargo
mis labios están dulces por ese amor amargo.
El fué como un agua callada que corría ...
Si es culpa tener sed, toda la culpa es mía.
Su alma era transparente como un vaso vacío:
Yo lo llené de amor. Todo el pecado es mío.
Y el me dió su amor como se da una rosa
como quien lo da todo, dando tan poca cosa...
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